En un ecosistema mediático cada vez más fragmentado, donde las redes sociales conviven con cabeceras históricas y nuevas plataformas digitales, la comunicación y las relaciones públicas son una herramienta estratégica clave en la construcción de marca. Hoy, más que nunca, el valor reside en la capacidad de generar confianza y en el entendimiento profundo de los códigos de cada canal.
Evelyn Fernández, fundadora de Antipodes Comunicación, forma parte de esta nueva generación de profesionales que entienden el PR desde una perspectiva integral, combinando visión empresarial, sensibilidad editorial y una red de contactos construida desde el respeto mutuo. En esta entrevista, Fernández reflexiona sobre el valor real de la comunicación, el papel de los medios tradicionales en la era digital, la importancia de construir una identidad sólida y los retos —y aprendizajes— que implica emprender en un sector en constante transformación.
Mirando atrás a tus etapas en marcas como Parafine o TCN, ¿qué aprendizajes crees que fueron clave para atreverte a emprender?
En TCN aunque la mayor parte de mi experiencia estuvo en Dirección de Comunicación y RRPP también tuve la oportunidad de conocer de cerca los departamentos de expansión y dirección. Esto me brindó una visión más 360º de la empresa, y hoy, cuando me siento a hablar con un cliente, analizo casi de manera natural no solo el ámbito de comunicación, sino también la parte más estratégica y empresarial. Crecer profesionalmente dentro de una compañía me ha dado un ángulo más amplio que el de aquellos profesionales que provienen exclusivamente de agencias, donde el día a día se centra únicamente en marketing, comunicación o relaciones públicas.
¿En qué momento sentiste de verdad que querías crear tu propia agencia y fundar Antipodes Comunicación?
En realidad, habría continuado en mi puesto si la marca no hubiera tenido tantos cambios empresariales. Fue un cúmulo de circunstancias: le ofrecí a una buena amiga llevar la prensa de su firma, surgió otro cliente, se unió Emma para ayudarme, tuve el apoyo de buenas amigas y mi marido, como buen empresario, siempre me animó a crear mi propio proyecto. Al principio gestionábamos únicamente cuentas de moda, pero con el tiempo nos hemos ido especializando en belleza, medicina estética y estilo de vida. Hoy llevamos más de quince cuentas en diferentes ámbitos. Aunque la moda fue nuestro origen, actualmente hemos ampliado servicios y cobertura.
¿Cuál fue el mayor miedo real cuando decidiste abrir tu propio gabinete de prensa… y cómo lo gestionaste?
El mayor miedo era no poder hacer frente a los sueldos y a toda la carga fiscal que implica iniciar una empresa. En este país, los autónomos enfrentamos muchas trabas sin sentido y sin una proporción lógica a nuestro tamaño empresarial, en lugar de recibir apoyo. Lo gestioné planificando cuidadosamente los recursos y aprendiendo a equilibrar la sostenibilidad económica con el crecimiento del negocio.
Si tuvieras que definir tu manera de entender la comunicación y el PR, ¿qué crees que te diferencia hoy de otras agencias?
En Antipodes tenemos una filosofía muy clara: tratamos a todos los redactores, periodistas, estilistas, jefes de sección y directores con el máximo respeto, cercanía y rapidez. No hacemos distinciones: cuidamos igual a una redactora junior que a una directora. Es un trabajo de personas a personas, eso es lo más importante. Además, es importante entender y conocer la carga de trabajo que tienen los periodistas y nos esforzamos por apoyarlos con agilidad y eficacia.

A lo largo de tu carrera, ¿qué error profesional es el que más te ha hecho crecer?
El error que más me hizo crecer al principio fue implicarme demasiado en una marca o proyecto de un cliente, me equivoque pero aprendí mucho. Aunque me implico mucho en todos, en los inicios de mi etapa independiente ejercía casi como Directora de Comunicación de manera excesiva, y esto me enseñó a establecer límites y a gestionar mejor mi tiempo y recursos.
Has vivido toda la evolución del sector hacia la comunicación 360º. Hoy, con perspectiva, ¿dónde crees que está de verdad el valor para una marca?
El valor para una marca reside en comunicar con coherencia. Hoy es esencial mantener consistencia entre los mensajes en redes sociales, prensa y campañas de publicidad. Veo marcas que parecen distintas según el canal en el que se manifiestan, y eso diluye su identidad y reputación.
Trabajando con pymes y marcas emergentes, ¿qué es lo primero que una marca debería tener claro antes de intentar salir en medios?
Lo primero que debe tener una marca es una identidad clara y una comunicación diferencial. Crear una marca genérica, sin un valor añadido, no tiene sentido en un mercado saturado; es fundamental destacar y generar interés de manera estratégica.
Desde tu experiencia como profesora en Tecnocampus, ¿qué carencias detectas más a menudo en los perfiles jóvenes que quieren dedicarse a la comunicación?
Es curioso que la Generación Z y algunos Millennials, cuando hablan de comunicación, piensan exclusivamente en redes sociales y no consideran la existencia de los medios tradicionales, porque no los consumen. A estas generaciones hay que explicarles que el papel sigue existiendo y que las ediciones impresas aportan un prestigio y credibilidad que los canales sociales no pueden replicar.
¿Qué nuevos proyectos tenéis en la agencia?
Desde hace unos meses estamos desarrollando una nueva división de management. Gestionamos profesionales del ámbito de la salud y la belleza, conectándolos con marcas y anunciantes. Hoy en día, la credibilidad de algunos perfiles de influencers ha disminuido, y las firmas buscan portavoces acreditados que respalden sus productos o servicios. Por otro lado, médicos estéticos, entrenadores o nutricionistas no suelen estar familiarizados con la negociación de contratos o tarifas, así que hemos creado Antípodes Management para cubrir esa necesidad.
Para una chica o un chico joven que quiere empezar hoy en comunicación, PR o branding, ¿qué tres consejos prácticos le darías para no perderse por el camino?
- Aprender a escuchar antes de hablar: Antes de lanzarse a publicar o crear campañas, es fundamental entender cómo funciona el sector, qué necesitan los medios, qué espera el público y cuál es la identidad real de la marca. La escucha activa te permitirá tomar decisiones estratégicas más acertadas y comunicar con coherencia.
- Construir una red de contactos sólida y auténtica: En PR y branding, las relaciones son clave. Conecta con periodistas, redactores, influencers y profesionales del sector, pero de manera genuina: aprende de ellos, aporta valor y mantén esos vínculos a lo largo del tiempo. Las oportunidades llegan muchas veces a través de la credibilidad y la confianza que generas.
- Ser curioso y flexible, pero mantener la visión estratégica: Este sector cambia constantemente, con nuevas plataformas, tendencias y formatos. Hay que experimentar y adaptarse, pero sin perder de vista el objetivo: transmitir la esencia de la marca de forma coherente y profesional.
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