Diez fragancias nuevas y una boutique en el corazón de París: así es el regreso de Balenciaga a la perfumería.
La maison francesa acaba de presentar su primera colección de perfumes en más de una década, y lo hace recuperando Le Dix, su fragancia más icónica y olvidada, que ahora sirve como punto de partida para una línea completamente nueva de diez perfumes.
Más que un relanzamiento, este proyecto marca el inicio de una nueva etapa para la firma (ahora bajo el paraguas de Kering Beauté) que busca recuperar su herencia y proyectarla hacia el futuro, justo antes de que Pierpaolo Piccioli debute en París como nuevo director creativo de la casa.
La historia detrás de este regreso es casi de novela. Tras quince años de búsqueda, los archivistas de Balenciaga localizaron un frasco original de Le Dix, el perfume que Cristóbal Balenciaga lanzó en 1947 desde su taller de la avenue George V. A partir de ahí comenzó un gran trabajo de reconstrucción para reinterpretarlo sin borrar su esencia. Para que os podáis hacer una idea, su fórmula original de iris ha sido reinterpretada con matices de iris contemporáneo, hoja de violeta e incienso.
El frasco también ha vuelto con su silueta original; tapón de cristal, lazo de tela anudado a mano y etiqueta negra minimalista, pero con un acabado más moderno y frascos recargables que conectan con los códigos de hoy en día.
Junto a este nuevo Le Dix, Balenciaga ha lanzado otras nueve fragancias con identidades propias, cada una pensada para explorar una faceta distinta del universo de la maison. Para celebrar el lanzamiento, la firma ha abierto una boutique dedicada exclusivamente a perfumería en el número 10 de la avenue George V, la misma dirección donde Balenciaga fundó su casa en 1937 y a la que regresó hace apenas dos años.
La colección está disponible desde el 10 de septiembre en esta boutique parisina, en puntos de venta seleccionados de Europa y Norteamérica y en la tienda online de Balenciaga, con precios que van desde 55 € (formato de viaje) hasta 260 € (frasco de 100 ml).

